Botánica del caos de Ana María Shua

Ana María Shua es una escritora argentina contemporánea, autora de numerosas novelas (algunas de las cuales han sido adaptadas al cine), poemas, cuentos y también libros infantiles. Ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales, y sus novelas fueron publicadas en diversos países.
Se la reconoce como un importante exponente del género conocido como microrrelato, al cual aborda en cuatro de sus libros: La sueñera, Casa de Geishas, Botánica del caos y Temporada de fantasmas. Botánica del caos es un exponente de la capacidad de Shua de dar cuenta de un mundo en pocos renglones. Algunos microrrelatos juegan con el humor y el absurdo (un gato vestido, sentado a la mesa, le debe unos dólares al narrador quien se pregunta cuándo se los devolverá), otros se detienen en breves anécdotas de la infancia (transfiguradas por el paso del tiempo y los cambios en la percepción de quien los cuenta, como la niña que conoce por primera vez al lobo en el zoológico, y se siente estafada). No faltan homenajes a la literatura: aparecen referencias a Las Mil y una Noches, el Libro tibetano de los Muertos, Borges, Apollinaire, Bocaccio, Kant es un profesor que puede marcar, con su paso, las vueltas del reloj. También aparecen de vez en cuando reflexiones metatextuales (un hombre y una mujer hechos el uno para el otro, que sin embargo jamás llegarán a conocerse porque son personajes de diferentes libros). Mitologías de diferentes culturas, una flor azteca que es una mujer pequeñita con una cabeza de tamaño normal, la creación de un mundo que no es más que un borrador y en el cual, sin embargo, estamos condenados a vivir, la densidad material de las emociones, los sueños, el amor, la enfermedad y la muerte, los temas más dispares se dan cita en Botánica del caos.
Cada microrrelato ocupa un espacio muy breve en el libro (a veces, una misma página puede contener a dos). Sin embargo, las anécdotas que se cuentan alcanzan para delinear un argumento complejo, profundo y a veces escalofriante.

Opinión personal: Botánica del caos es un libro grande y pequeño a la vez, que ocupa poco espacio y que se lee de un tirón. No obstante, es mejor detenerse para –como dice Rudy, el prologuista- saborear cada uno de sus microrrelatos, que imponen que se los deguste de a uno.