El nombre de Erich Fromm aparece ligado a la Escuela de Frankfurt, de la que participó en sus primeras investigaciones interdisciplinarias. Sin embargo, no tardó en distanciarse de la misma a causa de su heterodoxa interpretación de la teoría freudiana. Filósofo, psicoanalista, psicólogo social, Fromm fue autor de diversos libros en los cuales abordó cuestiones fundamentales que hacen a la vida del hombre y su relación con el entorno, sus semejantes y el absoluto. A Fromm le preocupaban las tendencias que observaba en los seres humanos y que lo llevaban a una mayor pasividad y a la identificación con los valores del mercado. Realizó una importante tarea al trasformar los postulados del psicoanálisis, tendiendo a lo que daría en llamar el “humanismo dialéctico” –combinando también las ideas marxistas-.
En El arte de amar, uno de sus primeros libros, a Fromm le interesa demostrar que el amor (como el vivir) es un arte que se puede aprender a desarrollar, tanto en la teoría como en la práctica. Desecha, por lo tanto, la idea del amor como un sentimiento mágico, imposible de ser analizado y estudiando. El amor verdadero es en realidad algo difícil de alcanzar y bastante infrecuente. Involucra los elementos básicos del cuidado, la responsabilidad, el respeto y el conocimiento. Para alcanzarlo, Fromm sostiene que se necesita esfuerzo, disciplina y paciencia.
Al contrario de lo que el título permite imaginar, El arte de amar no es un manual de autoayuda ni da consejos sobre cómo seducir. Por el contrario, es un tratado profundo que aborda al amor en varias de sus facetas: el amor al prójimo, el amor de los padres a los hijos, el amor erótico, el amor a uno mismo y el amor a Dios. Cada uno de estos vínculos implica para el hombre una disolución de la propia individualidad.
El arte de amar es el libro más leído de Erich Fromm, habiendo llegado al público general más allá de que esté dirigido a un lector especializado.
Opinión personal: El arte de amar es un libro profundo y complejo, a la vez que interesante de abordar.
Mariana para Blog de Libros 11/06/2009 |
Filosofía |
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El pensamiento de Michel Foucault –filósofo, sociólogo e historiador francés- modificó las ideas de muchas grandes mentes del siglo XX. Foucault rompió con conceptos modernos tales como sujeto, saber, poder, autor, etc. por lo que a menudo los críticos lo consideran un posmoderno, aunque acuerdan en que comparte líneas de pensamiento con el estructuralismo.
A Foucault le interesa, en su libro Vigilar y castigar – el nacimiento de la prisión, estudiar un mecanismo de control que la sociedad moderna ejerce sobre los individuos. El libro comienza con una descripción cruda y detallada del castigo corporal al que era sujeto un criminal condenado a mediados del siglo XVIII: se trata de una tecnología de castigo “monárquica”, en la cual se está castigando al cuerpo del individuo que ha violado las normas mediante la tortura y la ejecución públicas.
Foucault se pregunta cómo, en menos de un siglo, las tecnologías de castigo se orientaron en otra dimensión, en un principio muy diferente, que es la de las prisiones modernas. Estaríamos ante una forma de castigo “disciplinaria”, donde lo que se busca castigar no es el cuerpo del condenado (por el contrario, se lo alimenta, tiene atención médica, cuenta con horas de ejercicio y de sueño, etc.) sino su alma, privándolo de la libertad. Foucault cambia la noción, hasta entonces aceptada, de que las prisiones sean un castigo “humanitario”. De hecho, se trata de un mecanismo muy complejo donde los profesionales están ejerciendo su poder sobre los condenados, y donde las redes de control se extienden por sobre todos y cada uno de los estratos sociales.
En cada plano de la sociedad moderna, dirá Foucault, existen mecanismos que buscan controlar y “normalizar” a los individuos, mediante la vigilancia continua. Para explicar esta situación, Foulcault se basa en la conocida metáfora del panóptico de Bentham (una prisión imaginaria donde un solo guardia vigilaría, sin ser visto, a todos los prisioneros: la ilusión de estar siendo permanentemente observados funcionaría de por sí como un mecanismo de control y ejercicio de poder).
Opinión personal: Vigilar y castigar no es un libro sencillo, sin embargo, funciona como una recomendable puerta de entrada al pensamiento de Foucault, porque incluso quienes nunca hayan leído al filósofo con anterioridad podrán comprender su planteo.
Mariana para Blog de Libros 12/04/2009 |
Filosofía |
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Mircea Eliade es reconocido como una autoridad en el estudio de las religiones comparadas, los mitos y las creencias orientales. Se dedicó a lo largo de sus tratados a indagar por los puntos en común de diversas religiones en el mundo, y ubicó el concepto de lo sagrado como la experiencia primordial del Homo Religiosus. Filósofo, historiador, novelista y erudito (hablaba y escribía en ocho idiomas) este autor rumano publicó El mito del eterno retorno hace casi sesenta años. Hoy en día, la obra es considerada un clásico.
En El mito del eterno retorno, Eliade comienza analizando el pensamiento de las sociedades primitivas, sus creencias y sus concepciones del mundo, y se detiene en la nostalgia por un período dorado aparentemente perdido en el pasado. El deseo por retornar a aquella mítica Edad de Oro se traduce en rituales circulares, repeticiones periódicas y arquetipos. El rito sería una manera de rebelarse ante el paso del tiempo, ante la historia y ante el futuro por venir.
La idea del eterno retorno es un concepto filosófico que antes que Eliade fue abordado por otros autores, como Nietzsche. Este concepto hace referencia a un tiempo que no es lineal, sino circular. Los hechos se sucederían unos a otros en forma de ciclos, y una vez cumplido un ciclo, todo volvería a empezar.
El mito del eterno retorno no está estrictamente destinado a especialistas, el propio Eliade afirma que está dirigido a “el hombre culto en general”, es decir, no a filósofos, sino a lectores interesados en conocer en profundidad aspectos de las culturas humanas que aún siguen estando presentes en la nuestra, aunque por momentos parezcan olvidados.
Opinión personal: Un libro que me resultó difícil debido a mis escasas bases de antropología y filosofía, pero que sin embargo aporta un panorama esclarecedor sobre este mito que recorre tanto la filosofía como también la literatura de ficción.
Mariana para Blog de Libros 21/03/2009 |
Filosofía |
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Título: El orden del discurso
Autor: Michel Focault
País: Francia
Año de publicación: 1970
Idioma original: Francés
Título original: L’ordre du discours
Páginas: 76
ISBN: 9788483106549
Web:Versión completa de esta obra en PDF.
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El orden del discurso es la trascripción de la lección inaugural que el pensador francés Michel Foucault pronunciara en el Collège de France, donde sucedió a Jean Hyppolite al hacerse cargo de la cátedra de historia de los sistemas de pensamiento. En dicha cátedra, Foucault seguiría enseñando catorce años más, hasta su muerte, acontecida en 1984.
El orden del discurso es un texto breve y sin embargo muy complejo, puesto que en pocas páginas Foucault resume el núcleo de sus investigaciones a la vez que adelanta todo un posible programa de trabajo.
Foucault comienza ubicándose él mismo dentro del discurso, noción ésta que se sostiene en el poder que le confiere la institución que lo sustenta. A continuación, intenta remontar “arqueológicamente” la noción de discurso que se maneja en la actualidad.
Para ello, comienza analizando minuciosamente las variadas formas de acceso a la palabra (o bien las prohibiciones y tabúes): quiénes pueden hablar y en qué circunstancias, y por el contrario, qué clase de individuos tienen vedado el acceso al discurso, dejando en su lugar discursos marginales (la locura o la delincuencia, ramas en las que Foucault se detiene en otras obras suyas). Se detiene también en estudiar la controvertida voluntad de verdad de la cultura occidental.
Foucault también destaca los diversos procedimientos de control de los discursos, ejercidos tanto desde el exterior (la censura, la delimitación) como desde el interior (la necesidad de ordenamiento o de clasificación). Se plantea seguir dos líneas de análisis, el análisis “crítico” y el “genealógico”, orientando así también el trabajo posterior a esta lección inaugural. Finalmente, termina reconociéndose deudor de Hyppolite, quien fuera anteriormente su profesor.
Opinión personal: Como todo trabajo de Foucault, presupone ciertos conocimientos previos que dificultan su lectura a los lectores no académicos. Es un texto breve pero muy denso en significados, ideal para los interesados en la obra en general del filósofo y sociólogo francés.
Mariana para Blog de Libros 14/01/2009 |
Filosofía |
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Título: Tao Te Ching Autor:
Lao-Tsé País: China Año de
publicación: Alrededor del año 600 A.C.
Idioma original: Chino Título
original: Tao Te Ching Páginas: 118
Web:
"http://www.gorinkai.com/textos/tao.htm">Algunos aforismos de
esta obra colgados online.
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Comentario: Este libro conforma la base de
la antigua doctrina religiosa del Taoísmo, que surgió en China hace
más de 2500 años. El fundador del Taoísmo fue el filósofo chino
Lao-Tsé (literalmente, “el viejo sabio”), quien también cuenta con
una curiosa leyenda de origen, que se relaciona con los propios
principios de su doctrina: nació de virgen, salió de un huevo ya
convertido en anciano, escribe el libro como una suerte de legado
espiritual al momento de cruzar la frontera de la India o del
Tibet. Con los aforismos que componen el Tao Te Ching se originó el
Taoísmo. Dicha doctrina se centra en la noción de Tao, término que
significa camino, el principio productor del universo en su
conjunto, anterior a cualquier manifestación y más allá de todo
nombre. Se lo describe como la causa sin forma de todos los
movimientos, la sustancia madre de todas las sustancias,
constituido por el principio pasivo de “no actuar”, y por lo tanto
dotado de una función creadora. La naturaleza del Tao es el Te, la
virtud, en el sentido de eficacia, capacidad de adaptación, fuerza
o poder. También ha recibido el nombre de armonía, ya que rige las
relaciones entre las facultades humanas y el cuerpo, así como con
todos los seres y todas las cosas. El Tao con su Te es lo que hace
que el hombre conozca y recorra el camino apropiado. Finalmente, la
palabra Ching –pronunciada como king-, significa en su uso común
libro, o libro sagrado. Este libro está compuesto por una serie de
aforismos, de significado muy claro o muy oscuro según la capacidad
de meditación y de abstracción con la que cuenten sus lectores. Una
de las figuras de pensamiento que predominan en sus páginas es la
paradoja, que altera la lógica de una expresión al acercar dos
ideas opuestas y en apariencia irreconciliables: “La existencia
conlleva la no-existencia / Lo fácil incluye lo difícil”.
Opinión personal: Este libro propone una doctrina
de vida que ha sido en numerosas veces adaptada para occidente. Es
común encontrar libros con títulos tales como “El Tao en el amor”,
“El Tao en los negocios”, etc. Sin embargo, un lector que quiera
conocer en profundidad la doctrina en toda su esencia, no debe
dejar de hojear los aforismos del Tao Te Ching original.
Mariana para Blog de Libros 03/11/2008 |
Filosofía |
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