Corría el año 1499 cuando apareció la primera edición de un libro originariamente titulado Comedia de Calisto y Melibea, y cuyo autor, de acuerdo con un acróstico incluido en el mismo, sería el bachiller Fernando de Rojas. Tres años después, se publicó una nueva edición, a la que se le añadieron cinco actos (sumando veintiuno) y se le cambió el título por el de Tragicomedia de Calisto y Melibea. Sin embargo, el tiempo se ha encargado de borrar estos títulos y que la obra pasara a la historia con el nombre de uno de sus personajes más impactantes: La celestina.
Con La celestina, la literatura española encuentra su bisagra entre la literatura medieval y la del Renacimiento. Reinaban los reyes católicos, América acababa de ser descubierta, se produjo la expulsión y la conversión forzada de moros y judíos. España entraba al humanismo y todo cambiaba. También la literatura que se escribía y que se leía.
La celestina es un libro a todas luces atípico. Hasta el día de hoy, los críticos literarios no terminan de ponerse de acuerdo para encasillarlo en un género, y se lo considera una obra híbrida. Está escrito en forma de diálogos, como si de una obra de teatro se tratara, pero no fue hecho para ser representado sino para ser leído en voz alta. Tiene elementos de comedia pero el final es trágico, por eso se lo denominó “tragicomedia”.
El argumento de La celestina es propio de una comedia amorosa de enredos: un joven de la alta sociedad llamado Calisto se enamora de la joven Melibea, quien sin embargo no corresponde a su amor. Entonces, los criados convencen a Calisto de que éste emplee los servicios de una vieja alcahueta conocida como la Celestina, quien tiene fama de hacer magia para acercar a los enamorados y favorecer la concreción de sus deseos. Los móviles de todos los personajes tienen que ver con la pasión y con la codicia, no existiendo en esta obra un amor elevado sino el “loco amor”, el dejarse llevar por los propios arrebatos persiguiendo el goce individual, y padeciendo las trágicas consecuencias de hacer caso a quienes sólo buscan su propio beneficio.
Opinión personal: La Celestina no es sólo un libro para estudiantes de bachillerato. Cualquiera que lo aborde disfrutará de descubrir entre sus páginas las raíces de la literatura moderna, aún a más de cinco siglos de distancia.
Mariana para Blog de Libros 19/06/2009 |
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Título: Las cuitas del joven Werther
Autor:
País: Alemania
Año de publicación: 1774
Idioma original: Alemán
Título original:
Páginas: 160
ISBN:
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Para comprender el efecto que Las cuitas del joven Werther tuviera sobre la juventud alemana del siglo XVIII, hay que considerar que, en una época donde las telecomunicaciones no existían, donde los rankings de libros más vendidos eran algo impensable y donde los libros sólo se recomendaban gracias al boca a boca, este libro se convirtió en un verdadero best-seller. Goethe pasó a ser considerado un maestro por los adolescentes y jóvenes, quienes no solamente imitaban al protagonista hasta en su forma de vestir, sino que en algunos casos se sintieron tan identificados con el joven y desdichado Werther que se dice que hubo una gran cantidad de suicidios.
Las cuitas del joven Werther es una novela epistolar, que se corresponde con la corriente literaria llamada Sturm und Drang (tormenta e ímpetu en alemán), así como también ejerció su influencia en el romanticismo alemán. Goethe se basó para escribirla en algunos datos de su propia biografía (el enamoramiento con Charlotte Buff, una joven comprometida), y puso datos claves como la coincidencia entre su propio cumpleaños y el de Werther. En su vejez, renegó de esta obra y lamentó la fama que le había acarreado: en efecto, muchos de los jóvenes que lo visitaban sólo habían leído éste entre sus numerosos libros publicados.
La historia de Werther es la de un joven artista alemán que, parando en el ficticio poblado de Wahlheim, se enamora de Lotte, una bella joven que cuida a sus hermanos huérfanos. Pero para desgracia de Werther, como le cuenta a su amigo Wilhelm –a quien se dirigen las cartas-, Lotte está comprometida con un hombre mayor. La atracción y el amor entre los dos jóvenes, sin embargo, no puede disimularse por demasiado tiempo. Werther sufre penas de amor, y no puede olvidar a Lotte aún cuando ella contrae matrimonio. Finalmente, la historia tendrá un desenlace trágico.
Opinión personal: Las cuitas del joven Werther es un libro triste, es cierto, pero que probablemente no impacte en los lectores de hoy de la manera que lo hiciera allá por el siglo XVIII. Hay que reconocerle el mérito a Goethe en el sentido de que fue un precursor, aún cuando siglos de romanticismo, melodrama y culebrones nos hayan acostumbrado a los finales trágicos.
Mariana para Blog de Libros 16/04/2009 |
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Con este tercer tomo, Dante concluye su obra monumental, poema sacro que refleja todo el saber de su tiempo así como las creencias medievales del mundo espiritual. El Paraíso hubo de ser compuesto en los últimos años de la vida del poeta. La fecha tentativa más tardía es la de 1321, año en que muere Dante, pero posiblemente sea anterior.
En el Paraíso, el personaje de Dante se despide del poeta Virgilio, quien ha sido su guía a lo largo del Infierno y el Purgatorio. Virgilio, hombre pagano si bien virtuoso, no puede acceder al Paraíso. Por ello, la nueva guía de Dante será su amada Beatrice (Beatriz). Este reencuentro con su amada ha sido lo que desde un principio mueve al poeta a atravesar el infierno y el purgatorio. Así como Virgilio representaba la sabiduría y la poesía, Beatrice simboliza la teología.
El Paraíso está, al igual que el Infierno y el Purgatorio, representado en una serie de círculos. Cada círculo es un cielo, la órbita de un planeta, según el saber de la época, y en lo más alto se halla la Ciudad de Dios, con el Creador en toda su gloria. El Paraíso tiene la forma de una rosa, y las almas ocupan un pétalo. En cada cielo se hallan los santos que se han destacado por una determinada virtud. A medida que avanzan, Beatrice va explicando a Dante el significado de cada virtud. Al igual que sucediera con el Infierno y el Purgatorio, Dante coloca en el Paraíso a ciertos personajes famosos, como por ejemplo Santo Tomás de Aquino, San Pedro o la Virgen María.
El final del poema, en el Canto XXXIII, muestra a Dante en la contemplación de Dios en el centro de su Ciudad sagrada. La vista le resulta sobrecogedora, se desmaya y despierta. Dante llamó Comedia a su obra, debido al final feliz con el cual el poema se cierra, el triunfo de los ángeles y los bienaventurados.
Opinión personal: Comparado con el Infierno, este tercer canto resulta un tanto tedioso para los lectores. Ya no tenemos los salvajes castigos y el contrapaso (mecanismo por el cual Dante equipara el pecado con un castigo equivalente), sino una variedad de imágenes de luz. Hace falta ser un experto para poder apreciar el Paraíso en toda su riqueza. Lamentablemente, no es mi caso.
Mariana para Blog de Libros 15/03/2009 |
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Título: La Divina Comedia – Purgatorio
Autor: Dante Alighieri
País: Florencia (actualmente Italia)
Año de publicación: Su composición se calcula entre 1307 y 1308
Idioma original: Dialecto toscano (matriz del italiano contemporáneo)
Título original: Comedia – Purgatorio
Páginas: 448
ISBN: 84-322-3834-1
Web:La obra completa (en el italiano original).
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El mayor poema épico de la literatura italiana de todos los tiempos, La Divina Comedia, continúa con este segundo libro, el Purgatorio. Aquí, Dante y su guía –el poeta Virgilio- han abandonado el Infierno y continúan su ascenso en busca de la amada Beatriz. Ascienden entonces por el Purgatorio, representado en forma de montaña, de laderas planas y escalonadas, divididas en círculos simétricos a los que conformaban el Infierno, pero esta vez el camino es en ascenso.
Todos aquellos que están en el Purgatorio también están pagando por los pecados cometidos en vida, pero no se trata tan sólo de un castigo, sino de una purificación de su alma. Aquí también existe el concepto de contrapaso, que tuviera tanto peso en el Infierno de Dante (que el castigo esté directamente relacionado con el pecado cometido). Sin embargo, los pecadores saludan al poeta y a su guía llenos de esperanza: saben que el Purgatorio es un lugar de paso, y aunque deban transcurrir en algunos casos miles de años antes de poder abandonarlo, finalmente su alma será liberada y podrán ascender al Paraíso. A diferencia de los condenados, quienes se encuentran en el Purgatorio solicitan de Dante que al volver a la Tierra rece por ellos, pues de esta manera se les acortan sus penas.
El libro termina con la llegada de Dante al Paraíso (tercer y último tomo de la obra), y la despedida de Virgilio, quien por ser pagano no tiene permiso para acompañarlo más. Este momento ha sido destacado por los críticos como uno de los pasajes más conmovedores de la obra.
Opinión personal: A mí, como a tantos lectores de la Divina Comedia, me divirtió mucho más el Infierno que todo lo demás. El Purgatorio –y sobre todo, el Paraíso- es bastante más lento en su desarrollo, y no tiene el ingrediente morboso de los castigos. Así que los aconsejo sólo para aquellos que deseen conocer la obra de Dante en su conjunto y deleitarse con los versos (en lo posible, recomiendo leer la versión original y anotada).
Mariana para Blog de Libros 11/12/2008 |
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Comentario: Si bien esta novela nunca alcanzó la popularidad ni el éxito de ventas de otras obras de Dickens, Tiempos Difíciles resulta sumamente interesante debido a las ideas que en este libro se ponen en juego. Principalmente, se trata de una crítica a la filosofía del utilitarismo, en boga a mediados del siglo XIX. Dickens se dedica a explorar esta corriente del pensamiento, sus preceptos principales y cómo con ella se moldea a las personas.
Tiempos difíciles comienza criticando la educación inglesa que reciben los niños, fría y absurdamente lógica, por supuesto despojada de todo rastro de afecto. A la vez, la novela refleja las condiciones de vida en la Inglaterra de 1840, en pleno auge de la Revolución Industrial, y las conflictivas relaciones entre la burguesía y la clase obrera. Todo esto de la mano de un argumento algo trillado, con características propias del folletín.
Los personajes que puebla estas páginas son más tipos sociales que otra cosa: un padre que, convencido de que sus métodos de educación son infalibles, ve derrumbarse a su familia; su hija, condenada a un matrimonio sin amor con un hombre que es ejemplo del mal; un joven ambicioso que juega con los límites de la ética; una niña que será la salvación de todos, ejemplo de virtudes, abandonada por su propio padre; el obrero bueno, cuya muerte convierte en un mártir de su honradez; la caricatura de la aristócrata; la obrera sindicalista comprometida y sacrificada por el hombre que ama.
Sin embargo, pese a la amargura que predomina en Tiempos difíciles, Dickens no puede dejar de proponer una nota de esperanza. La utopía del circo, como sociedad sin conflicto, inalcanzable para el mundo real; los valores humanos encarnados en personalidades individuales; la idea de que siempre se está a tiempo de cambiar, y de que las malas decisiones que se tomaron en el pasado no tienen por qué volver a repetirse.
Opinión personal: Una novela interesante, sobre todo para observar el retrato de los conflictos sociales que se incrementaron con la revolución industrial. Es interesante que el libro haya sido publicado pocos años antes que El Capital, en una época donde las filosofías sociales intentaban responder a las inquietudes del hombre, que no deja nunca de buscar su libertad.
Mariana para Blog de Libros 10/10/2008 |
Clásica |
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