Kenzaburō Ōe es uno de los dos escritores japoneses que han llegado a ganar el Premio Nobel de literatura. Nacido en 1935, fue profesor del Colegio de México. Hubo un evento que marcó su vida y su carrera literaria: el nacimiento de su hijo, Hikari Ōe, quien padece de deficiencia mental, lo que lo llevó a escribir Una cuestión personal (1964).
Pero La presa, libro por el cual recibiera en 1958 el Premio Akutagawa, tiene una temática diferente: en esta breve novela Kenzaburo Oé narra sus vivencias infantiles en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. De todas maneras, tiene en común con libros posteriores del autor la dureza de su prosa (por la cual se lo ha comparado a Dostoievski), la reflexión sobre la infancia como el lugar (frágil) de la inocencia y el énfasis en las descripciones del cuerpo humano.
La presa es la historia de un pequeño pueblo perdido en las montañas que vive la guerra como una serie de noticias lejanas. El niño que cuenta la historia pasa sus días jugando con su hermano menor y con Morro de Liebre, otro niño del lugar. Un día, llega la noticia de que un avión enemigo ha sido derribado en los alrededores, y no solamente eso, sino que también ha quedado un soldado vivo. Éste es capturado y traído al pueblo, donde se esperan órdenes de “la ciudad”. Los niños se asombran al ver a este gigante negro, en quien parecen ver a un animal salvaje que poco y nada tiene de humano. Progresivamente se van acercando al soldado, con quien llegan a establecer una comunicación y quien poco a poco se convierte en el centro de sus vidas.
La traducción de La presa al español ha sido llevada a cabo por Yoonah Kim con la colaboración de Joaquín Jordá.
Opinión personal: La presa es un libro durísimo, difícil de leer pese a su brevedad, en el que asistimos a la mirada de un niño, y a su pasaje de la inocencia a la adultez en el peor de los mundos posibles. Un realismo crudo que por momentos se torna insoportable, en pos de transmitir un mensaje poético sobre la crueldad de la naturaleza humana.
Mariana para Blog de Libros 28/02/2010 |
Contemporánea |
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¿Qué hace que una novela de la que inicialmente se publiquen 8000 ejemplares, se convierta en uno de los libros más leídos de la historia? Cien años de soledad ha sido comparada incluso con El Quijote, y aclamada por los grandes escritores de la talla de Neruda, Benedetti o Vargas Llosa como una de las más grandes obras de la narrativa universal.
Con esta extensa novela, Gabriel García Márquez puso a la narrativa latinoamericana en foco ante los lectores de todo el mundo, continuando lo que se conocía ya entonces como el boom de la literatura latinoamericana. Además, vigoriza un género de gran éxito entre los lectores, el así llamado realismo mágico, de los cuales este autor colombiano es considerado uno de los mayores exponentes.
En Cien años de soledad, García Márquez inventa un mundo: el pueblo de Macondo, en algún lugar de Colombia, que ha sido leído como una metáfora de todo el país (y hasta de toda América Latina). A lo largo de las páginas de la novela, se narra la saga de una familia, los Buendía, vinculados con la historia de Macondo, desde su fundación hasta su destrucción total. José Arcadio Buendía y su mujer Úrsula forman parte de los primeros habitantes del nuevo poblado, y sus hijos, sus nietos y demás descendientes son quienes pueblan las páginas de esta novela.
La guerra, los avances de la ciencia (traídos al pueblo en manos de los gitanos), la fiebre del banano, las distintas epidemias, las construcciones, la llegada del ferrocarril, todo esto tiene lugar en Macondo. Se intercala la historia del pueblo con las desventuras de la familia Buendía, en las que no faltan los celos, el incesto, el crimen, la muerte y la soledad que marca a todos y cada uno de sus integrantes.
Opinión personal: Cien años de soledad es una obra que, más allá de las preferencias personales de cada uno, marca un antes y un después en la literatura latinoamericana. En lo personal me divirtió descubrir todas las influencias que García Márquez ha tenido en autores posteriores y me deleité con algunos pasajes sencillamente sublimes, como el ascenso al cielo de Remedios, la bella.
Mariana para Blog de Libros 31/01/2010 |
Contemporánea |
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Alessandro Baricco es uno de los autores italianos contemporáneos más leídos en el mundo. Con títulos como Seda, Novecento, City o los ensayos de Next, su nombre suele aparecer en las críticas acompañado de elogios, o incluso de críticas (ya que hay quien sostiene que detrás de su estilo despojado hay en realidad la incapacidad de transmitir nada más). Pero, por lo general, sus libros han tenido una muy buena acogida, tanto por parte de los críticos como de los lectores.
Océano mar es una novela muy original, que en su manera de narrar nos recuerda en parte a Seda, otro libro del escritor que ya hemos reseñado aquí. Se trata de una prosa poética en la cual por momentos la forma es más importante que el contenido: la belleza de las palabras, de las imágenes que se transmiten y de los diálogos parece superar los pormenores del argumento (no por ello menores).
Esta novela se encuentra dividida en tres partes, muy claramente diferenciadas. La primera parte, Posada Almayer, comienza como una obra coral, un mosaico de ricos personajes que tienen en común el estar compartiendo una estadía en una posada junto al mar, de características oníricas. Conocemos allí a un pintor obsesionado por pintar el mar, una bella mujer que guarda una culpa secreta, una muchacha con una extraña enfermedad y su protector, un cura poeta, un profesor con un nombre muy curioso y algunos más. Todos están buscando algo, y todos tienen algo que ofrecer. La segunda parte, El vientre del mar, contrasta con la serenidad de la primera: aquí nos encontramos a bordo de una enorme balsa llena de náufragos, días y días a la deriva en el océano, presos del miedo, la crueldad y el horror. En la tercera parte, Los cantos del retorno, las múltiples historias confluyen y se cierran en una sinfonía de palabras dulces y tristes.
Opinión personal: Océano mar me pareció un libro de excepcional belleza y terminó de confirmar mi gusto por Baricco. Su prosa cuidada y expresiva permite prácticamente ver las imágenes descritas a la vez que nos deja deslumbrados por la acertada elección de cada palabra, de cada punto, de cada expresión. Una obra para saborear sin prisas.
Mariana para Blog de Libros 17/01/2010 |
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Existen ciertos libros a los cuales podemos leer perfectamente aún conociendo todos los pormenores de su argumento: suele ser el caso de los lectores adultos que por primera vez abordan Romeo y Julieta, el Quijote o Doctor Jekyll y Mr Hyde. En realidad, cualquier buen libro debe poder leerse independientemente de la sorpresa que nos depare su argumento. Sin embargo, la construcción del relato en Nunca me abandones está tan cuidada y depara tanto placer al lector ingenuo que aborda el libro sin conocer los detalles, que no voy a ser yo con mi reseña quien prive a los lectores de esta experiencia. Por lo tanto, baste saber que Nunca me abandones es la historia de Kathy H., una joven que rememora los días de su educación en Hailsham, una institución de alumnos pupilos, y las experiencias vividas junto a sus amigos Tommy y Ruth. Y que el libro termina convirtiéndose en mucho más: un relato alegórico sobre el sentido de nuestra vida, y sobre el verdadero significado de ser humanos.
Kazuo Ishiguro es, pese a su nombre, un escritor inglés: nacido en Nagazaki, a los seis años su familia se lo llevó a vivir a Inglaterra, donde se educó. Es autor de novelas como Los restos del día, Un artista del mundo flotante y Cuando fuimos huérfanos. En Nunca me abandones, cambia su recurso habitual de presentar un personaje frío y desapasionado que se miente a sí mismo. Su Kathy habla con toda naturalidad de los hechos de su vida y de cómo paulatinamente se le fue revelando la verdad.
Nunca me abandones está siendo adaptado al cine. La película actualmente se encuentra en la etapa de postproducción y el estreno está previsto para mediados del 2010.
Opinión personal: Nunca me abandones es uno de los libros más profundos, conmovedores y dolorosos que yo haya leído en los últimos años. Sus páginas, literalmente, llegaron a quitarme el sueño más de una noche. A la vez, quedé conmovida por encontrar un libro tan bello y tan terrible al mismo tiempo. La obra de Ishiguro bien puede merecer un oxímoron como “de horrible belleza”.
Mariana para Blog de Libros 20/12/2009 |
Contemporánea |
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Lo primero que hay que aclarar es que la elección del título de esta novela va por cuenta de la edición de Edhasa que tengo entre mis manos. En el original, Mal di pietre (literalmente “mal de piedras”) se conjuga mejor la esencia de esta historia: tanto la enfermedad que aqueja a la protagonista y que dispara el relato hasta su núcleo, como también la elección de muchas palabras en dialecto. La traductora del libro al español, Mónica Herrero, ha optado por indicar con una nota al pie estos términos.
Esta novela de Milena Agus narra la historia de una mujer cuyo nombre no llegamos a saber, es la abuela ya fallecida de la narradora, una joven mujer que, a punto de casarse, reflexiona sobre esta verdadera leyenda familiar. En 1943 la abuela tenía treinta años, pese a su belleza era ya considerada una solterona: se encargaba de espantar a todos sus pretendientes con una pasión y un despliegue verbal de erotismo que resultaban más que inapropiados en una joven de su tiempo. Tildada de loca, se refugia en un matrimonio convenido con un hombre al cual no ama.
Unos años después, víctima del “mal de piedras” (cálculos renales) que da título al libro, la abuela visita unas termas y allí conoce al Reduce, un veterano de guerra que despierta sus más ocultos sentimientos. La vida cambia para la abuela: hay un antes y un después del encuentro con la verdadera pasión. Si bien vuelve a los brazos de su marido, tiene un hijo y continúa viviendo su apagada vida conyugal, guarda ese episodio en su memoria y se refugia en los recuerdos, pasando convertirse en la misteriosa mujer que su nieta ha conocido y que ahora intenta desentrañar.
La mujer en la luna vendió más de 400.000 ejemplares en Italia, Francia y Alemania y recibió grandes elogios de la crítica. El periódico parisino Liberation ha dicho de este libro que es “una pequeña joya, pulida como una piedra preciosa”.
Opinión personal: La mujer en la luna es una novela bella, triste, emotiva, que se lee muy rápido debido a su prosa ágil pero que sin embargo quedará resonando por mucho tiempo. Ideal para lectores nostálgicos y sobre todo, muy sensibles.
Mariana para Blog de Libros 22/11/2009 |
Contemporánea |
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