Géneros de la literatura

Una de las nociones tradicionalmente aceptadas para clasificar las obras literarias es la de género. Sin embargo, antes de profundizar en la cuestión vale aclarar que se trata de un concepto que ha sido muy criticado en los últimos años, por ejemplo por un intelectual como Jacques Derrida. Tampoco existe una clasificación universalmente aceptada de los géneros, ya que los criterios han ido cambiando con el correr del tiempo. Hecha la salvación, desarrollaremos un poco el concepto tal como se lo ha entendido a lo largo de distintas épocas.

Clasificación tradicional

El género literario permite clasificar las obras en función a diferentes criterios. Son modelos de estructuración tanto formal como temática de una obra que el autor tiene como esquema previo a la creación de la misma. Según su contenido, las obras pueden clasificarse en distintos grupos o categorías. Para la retórica clásica, los géneros eran tres: el lírico, el épico y el dramático. Algunos también añaden un cuarto género, el didáctico.

Aristóteles, en La Poética, define a los tres primeros géneros según un modo de expresión determinado y un estilo que les es propio, adecuado a la finalidad estética. El género épico versa sobre luchas reales o imaginarias que solía expresarse en verso. Sus especies o subgéneros incluyen a la epopeya (por ejemplo, La Ilíada), el Cantar de Gesta (por ejemplo, Cantar de Mío Cid) y los poemas épicos. El género lírico expresa las emociones y los sentimientos del autor. Y el género dramático se refiere a la representación de las acciones por medio de actores. Se dividía tradicionalmente a las obras en tragedias y comedias.

Los géneros en la literatura contemporánea

Después de la producción de obras del modernismo, hablar de género se hace más difícil, ya que las obras ya no cuentan con características formales que permitan situarlas sin discusiones en una casilla de la clasificación. Por ejemplo, el género por excelencia de la modernidad es la novela, pero dentro de este formato existen una infinidad de abordajes, temáticas, extensión, puntos de vista, es polifónica y multisemántica, permite una pluralidad de lecturas y de interpretaciones y se ha prestado a toda clase de experimentos literarios, permite alojar discursos pertenecientes a otros géneros y no es necesario que exista una unidad o coherencia de acción en la misma. Por ende, no existen criterios que permitan agrupar a todas las novelas en su conjunto.

De todas maneras, sigue existiendo una clasificación general en épica, tragedia, comedia, novela, relato corto (cuento) y no ficción. Todos ellos pueden aparecer en prosa o en poesía, lo que sirve para ilustrar una vez más la vaguedad del concepto de género literario. Además, géneros tales como la sátira, la alegoría o la pastoral podrían aparecer en cualquiera de los anteriores, no como un subgénero sino como una mezcla de géneros. Finalmente, también se define a los géneros según el movimiento cultural general del período histórico en el que las obras hayan sido compuestas.

Algunos géneros y subgéneros de hoy

Para finalizar, he aquí una lista tentativa de algunos géneros y subgéneros que las editoriales, las librerías y las bibliotecas utilizan para clasificar a sus obras, aún sabiendo que cada subgénero es una noción permeable y que hay obras que fácilmente se podrían clasificar como uno u otro.

- Autobiografías, memorias y biografías (considerados hoy literatura, su objetividad puesta en cuestión)
- Diarios y bitácoras (También considerados literatura)
- Literatura erótica
- Ensayo
- Cuentos de hadas, fábulas, relatos folklóricos (ligados a la tradición y a la oralidad)
- Ficción: incluye novelas de aventuras, novelas cómicas, policiales, fantasía, novela gótica, novela histórica, horror, misterio, novela filosófica, ficción política, novela romántica (novela rosa), sagas, ciencia ficción, thriller.
- Cuentos y relatos breves, microrrelatos
- Pensamientos y proverbios