La muerte de un viajante de Arthur Miller

La muerte de un viajante es la obra más conocida del dramaturgo norteamericano Arthur Miller, y una de las obras más significativas del teatro de los Estados Unidos. Estrenada en 1949 bajo la dirección de Elia Kazan, se representó más de 700 veces, y desde entonces ha sido interpretada por numerosas compañías teatrales de todo el mundo. Tanto el nombre de Arthur Miller como el del protagonista, Willy Loman, han pasado a formar parte del folklore norteamericano.
La muerte de un viajante es una crítica al sueño americano de posguerra, que apunta a progresar materialmente sin considerar los medios desde un punto de vista ético. Además, la importancia de esta obra es que Arthur Miller da vuelta la concepción aristotélica de la tragedia: en efecto, Aristóteles hablaba de la tragedia como la narración de la caída de un gran hombre. En cambio, Miller da cuerpo a un hombre mediocre, que viene en decadencia tiempo ha, y cuya caída no modifica el mundo, sino simplemente sacude a su familia pequeñoburguesa. Miller, por lo tanto, democratiza la tragedia.
El protagonista de la obra es Willy Loman, un viajante de comercio de 63 años, quien toda su vida ha luchado por hacer realidad sus sueños de riqueza y gloria –llegar a ser el número uno- y que, con la edad y la progresiva senilidad, ve desvanecerse todas sus ilusiones. Lo acompañan su fiel esposa Linda, quien lo apoya pese a ver que la vida de su marido se sustenta en una base de mentiras permanentes a sí mismo, y sus hijos, Biff y Happy. Biff está resentido con su padre desde que lo descubrió siéndole infiel a su madre. Por ello, ha intentado vivir su vida de una forma opuesta a la que le fue inculcada, sin darse cuenta de que ha repetido ciertos patrones. En cambio, Happy secunda al padre e intenta por todos los medios conseguir su aprobación. Una última figura importante es la de Ben Loman, hermano de Willy recientemente fallecido, quien antes de morir logró enriquecerse y que representa para Willy todos los sueños que él no ha llegado a cumplir y que ahora debe admitir que jamás se harán realidad.

Opinión personal: Una muy buena obra, representativa del sueño americano pero a la vez crítica con el sistema capitalista en general, al que denuncia y satiriza.