Autor: Antonio Muñóz Molina
País: España
Año de publicación: 2009

El español Antonio Muñóz Molina es periodista además de narrador. Sus primeras publicaciones fueron artículos periodísticos que en 1984 se reeditaron en su primer libro, El Robinsón urbano. También es autor de Beatus ille, El invierno en Lisboa (Premio de la Crítica y el Nacional de Narrativa 1987) y El jinete polaco (Premio Planeta, 1991).
La noche de los tiempos es una historia de amor que transcurre en 1936, previamente al estallido de la Guerra Civil. El protagonista es el arquitecto español Ignacio Abel, quien escapa de España vía Francia hacia Pennsylvania, dejando atrás a su familia, ellos quedan incomunicados en un país que ya empieza a sufrir la guerra. A lo largo del viaje, Ignacio recuerda su historia de amor, un amor prohibido con la mujer que más amó en la vida y el desconcierto en el que estaba sumido antes del sangriento conflicto.
En La noche de los tiempos, el lector se topa tanto con personajes imaginarios como con reales (Negrín, Moreno Villa, Bergamín…). De este modo, las vivencias de una sola persona se construyen como mosaico colectivo de toda una época. Antonio Muñóz Molina ha escrito sobre las raíces de la sociedad española contemporánea, la necesidad que el ser humano tiene de encontrar un amor y la crueldad que procede a los fanatismos ideológicos que arrasan el mundo.
La noche de los tiempos es un aporte valioso que a la narrativa sobre la guerra civil española ha hecho un autor nacido después de la contienda.



Comentarios
Increible la novela de una relación ambientada en la guerra civil.Los personajes son cautivadores ,engancha la novela, la evolución de los mismos , en sus ideales.
Realmente una novela memorable, Gracias Antonio,
Diciembre 14, 2009 @ 4:17 pm
Llevo la mitad de la novela leida, me encata, me gustaría que no terminara nuca.
Diciembre 29, 2009 @ 7:27 pm
Cuando yo nací también hacía casi veinte años del golpe de estado. Mis recuerdos de infancia, sobre todo en casa y la escuela, sobre sus consecuencias se movían entre la exaltación de los vencedores y las tropelías de los vencidos. Fruto de todo ello fue mi interés en saber como y porque había ocurrido. Mi aproximación la hice sobre los hechos históricos desde diversas fuentes; pero ninguna de ellas me ha transmitido lo que tu novela ha sido capaz: la vida, los sentimientos, el miedo….., la ciudad cons sus topografías y arquitecturas.
Muy interesante la relación de Ignacio Abel con la arquitectura vernácula. La década de los treinta muestra la convivencia del Estilo Internacional con las miradas de algunos de los maestros de la arquitectura moderna hacia la arquitectura anónima sin arquitectos.
Por todo ello muchas gracias.
Abril 06, 2010 @ 4:00 pm
He acabado de leer la novela hace sólo unos días y todavía estoy empapada de la historia. El autor consigue lo que pretendía, al menos, por las entrevistas que he leído: es un relato en presente por el que uno va avanzando sintiendo lo que le pasa al personaje como si lo estuviera viviendo uno mismo.
No se salva nadie en aquella historia infernal, no hay vencedores ni vencidos. Todos, absolutamente todos, formaron parte de aquella locura colectiva. Para los que ni remotamente vivimos aquellos tiempos constituye un reflejo perfecto de lo que debió ocurrir. Por una vez, sin partidismo alguno. Por una vez.
Abril 22, 2010 @ 10:04 am
Quiero felicitar a Antonio Muñoz Molina por esta novela. De su historia he vuelto a sentir que la guerra no la ganaron unos, sino que la perdieron otros.
He disfrutado con su narrativa, su hilo argumental. La mezcla de presente y pasado, ayer y hoy. Y todo ello con una castellano preciso y precioso.
Mayo 02, 2010 @ 9:12 pm
Es la primera novela que leo de Muñoz Molina, y desde luego no va a ser la última, porque sencillamente me ha emocionado. Me ha gustado principalmente por su humanidad, por su sencillez de escritura y grandeza al mismo tiempo, por la complicidad que despierta con su protagonista, Ignacio Abel, por su introspección histórica, me gusta el momento histórico escogido, no la guerra civil, o los años de la postguerra, tan insistentemente machacados, sino la agonía de la República, que puede servir al lector como reflexión sobre muchas cosas, y la idea fluyente de que somos cautivos de nuestro tiempo, la necesidad de apresad el momento….
cristina
Agosto 2010
Agosto 18, 2010 @ 12:56 am