Las armas secretas de Julio Cortázar

Julio Cortázar es uno de los mayores exponentes del boom latinoamericano, en especial por su novela Rayuela. Sin embargo, la mayor parte de la obra de este escritor argentino consiste en volúmenes de cuentos. Las armas secretas fue publicado por primera vez en 1959. Para ese momento, Cortázar ya se había radicado en París, hacia donde partió en 1951 con una beca del gobierno francés. El libro es una recopilación de cinco relatos, algunos de los cuales son considerados piezas maestras del autor.
“Cartas de mamá” versa sobre los pormenores del exilio en París, la distancia y la imposibilidad de dejar atrás ciertos fantasmas del pasado, que reaparecen con la correspondencia que llega del país de origen. “Los buenos servicios” es narrado por una sirvienta ya entrada en años, y contiene críticas a la burguesía, a la que denuncia como hipócrita. “Las babas del diablo” se caracteriza por la superposición de planos, y el juego con el uso de las personas. El relato se hizo famoso por haber inspirado la película Blow-Up, dirigida por Michelangelo Antonioni en 1966. En cuanto a “Las armas secretas”, último cuento del libro y el que le da título al volumen, es un relato sobre el deseo insatisfecho, los traumas del pasado, el horror cotidiano y las apariencias que interfieren en la realidad.
Párrafo aparte merece “El perseguidor”, que verdaderamente es un libro dentro del libro. Una nouvelle de casi cincuenta páginas en las cuales Cortázar homenajea al gran saxofonista Charlie Parker, al mundo del jazz, los clubes nocturnos y la atmósfera de transgresión que los acompaña. Cortázar escribió este relato al enterarse de la muerte del ídolo: “Fue una iluminación. Terminé de leer ese artículo (que anunciaba la muerte de Charlie Parker) y al otro día o ese mismo día, no me acuerdo, empecé a escribir el cuento. Porque de inmediato sentí que el personaje era él (…) era lo que yo había estado buscando”.

Opinión personal: Cortázar se hizo famoso en el mundo por sus novelas, en especial Rayuela. Sin embargo, para muchos críticos (y comparto esa opinión) es en sus cuentos donde desarrolla toda su maestría narrativa. La superposición de planos y realidades, los diálogos, la ruptura espacio-temporal y muchos de los recursos que desarrollará más tarde en su producción novelística ya pueden hallarse en Las armas secretas.