Literatura oral

Quienes en la actualidad consideran que la literatura no es compatible con la oralidad, deberían tener en cuenta que el inicio de todas las formas literarias tuvo lugar en la transmisión oral, en el seno de culturas iletradas o pre-letradas. Normalmente este tipo de poesía se transmitía acompañada por música, ya sea de instrumentos, palmas o cantada. Es la forma más temprana de literatura, en el sentido de que la oralidad precede a la poesía -y a la literatura en general- en su forma escrita.
La tradición oral en poesía aún sigue viva en muchas partes del mundo. En realidad, cualquier discurso o mensaje oral que esté organizado de manera estética y cuya función no se limite únicamente a comunicarse, puede ser considerado literatura oral. Ejemplo de ello son las canciones, los cuentos, los chistes, los refranes, la expresión oral de anécdotas personales o relatos comunitarios. Debido a lo amplio de esta noción, la literatura oral puede ser abordada desde diferentes disciplinas: los estudios literarios, la antropología, la etnología, la sociología, la lingüística, la psicología, la historia, etc.

Qué es la narración oral

La narración oral es el arte de contar, comunicar y expresar a través de la voz, la palabra y los gestos, cuentos u otros géneros, ya sea inventados por el narrador o bien recopilados de la tradición. La narración se diferencia de la conversación (aún cuando esta última puede incluir relatos de anécdotas personales, por ejemplo). Aquí el público funciona como el destinatario del cuento, no como un interlocutor más.
La narración oral es patrimonio de diversas culturas y pueblos. El primero fue el cuentero de la tribu, que gracias a su memoria mantenía vivas las leyendas, las historias de los antepasados, las fábulas… sus relatos servían para compartir un mensaje, para transmitir valores a las nuevas generaciones, para dar explicaciones mágicas a los fenómenos observados, para sugerir soluciones a conflictos y también para entretener.
Cada narrador puede tomar su material de distintas fuentes –también de la literatura escrita-, pero lo importante es que, al traspasar los códigos a la oralidad, el contenido de su mensaje se torna personal, incorporando formas y elementos que le son propios. Existen diversas técnicas que los narradores orales dominan y que le permiten cautivar a su público: por ello, los narradores orales son considerados, a su modo, artesanos de las palabras y las historias.

Géneros frecuentes en la narración oral

De entre los géneros más comúnmente transmitidos por medio de la oralidad, cabe destacar: la anécdota (una relación o noticia breve de algún hecho particular más o menos destacado, en general contada por un personaje de edad mayor capaz de recordarla), la leyenda (género muy universal con el que se explica el origen de cada pueblo y que, si bien tiene matices fantásticos, puede estar vinculada a una realidad histórica), el mito (vinculado con la leyenda, también hace parte de la cosmogonía de una región o de una cultura), el cuento (una ficción en prosa breve, pero con un desarrollo formal que incluye una introducción, un conflicto y su desenlace), la fábula (relato con una función didáctica o moralizante que suele estar protagonizado por animales).

Una curiosidad: el Día Internacional de la Narración Oral

Esta celebración global se celebra todos los 20 de marzo, y es un día en el cual todos estamos invitados a narrar y escuchar historias en cuantos idiomas sea posible, y en todo momento y lugar. Los participantes comunican a los demás los eventos e los que se puede participar, para compartir historias e inspiración, para aprender los unos de los otros y fomentar el contacto internacional entre los narradores.
La importancia de este evento reside en que es la primera celebración global de la narración de este tipo, y en la importancia que ha tenido en forjar vínculos entre los narradores, que a menudo trabajan distantes unos de otros. También se ha destacado por atraer la atención del público y de los medios hacia esta forma particular de narración.
Comenzó a principios de la década del 90 como una celebración sueca, pero pronto la celebración se fue extendiendo por distintas partes del mundo. En la actualidad, existen celebraciones para ese día desperdigadas por diferentes países de los cinco continentes. Cada año, las historias que se cuentan giran en torno a un tema en particular, identificado y acordado por los narradores del mundo. Entre otros temas, se han narrado historias de pájaros, de la Luna, de los sueños, de los vecinos… están planeados los temas de la luz y la sombra para el año 2010, y el agua para el 2011.