Principales autores japoneses

La literatura japonesa temprana estuvo influida por el contacto con China y su literatura, y recién comenzó a separarse de ella y a desarrollar un estilo propio cuando los escritores comenzaron a utilizar su lengua para hablar de Japón. Hoy en día, la influencia de occidente también es notable en la literatura japonesa.
¿Cuáles autores japoneses se destacaron a lo largo de la historia? Conozcamos algunos de los nombres que más resuenan en los distintos períodos. Desde ya, pedimos disculpas por las inevitables omisiones.

Periodo antiguo

La escritura en Japón fue posible cuando se introdujeron los caracteres chinos. El primer lenguaje literario japonés fue, por lo tanto, el chino clásico. Después, estos caracteres se cambiaron por equivalentes japoneses. Obras de este periodo son Kojiki (712), una obra que recopila la mitología y la historia legendaria japonesa, Nihon Shoki (720), una crónica más sustentada en hechos históricos y Man’yōshū (759), una antología poética.

Periodo clásico

Entre 794 y 1185, lo que se conoce como el Periodo Heian, el arte y la literatura japoneses gozaron de una época de esplendor. Genji Monogatari (temprano siglo XI), de Murasaki Shikibu es considerada la obra maestra de la ficción de Heian y un ejemplo temprano de novela. Otros autores destacados fueron Ōtomo no Yakamochi (c.717–785), Sei Shōnagon (siglo X), que escribió El libro de la Almohada y Murasaki Shikibu (c.973–c.1025) con Novela de Genji.

Periodo medieval

La literatura japonesa medieval estaba influenciada por el budismo zen, por lo que muchos personajes son sacerdotes, viajeros o ascetas. También las guerras civiles dejaron su impronta en las letras. Una obra característica es El cantar de Heike (1371), Hōjōki (1212) de Kamo no Chōmei y Tsurezuregusa (1331) de Yoshida Kenkō.

Periodo moderno

En el período Edo, hacia finales del XVII, el dramaturgo Chikamatsu Monzaemon se volvió muy popular. Poco después, Matsuo Bashō escribió Oku no Hosomichi (1702), un diario de viajes. La literatura fue popularizándose entre los trabajadores y comenzaron a surgir las bibliotecas. Al importarse ficción china, ésta tuvo mucha influencia sobre la ficción temprana japonesa moderna. Se destacaron autores como Ihara Saikaku, Jippensha Ikku, Ueda Akinari y Kyokutei Bakin.
Entre 1868 y 1945 el Periodo Menji marca una apertura de Japón hacia occidente. La introducción de la literatura europea trajo el verso libre a las letras japonesas. Sin embargo, fueron los novelistas los primeros en incorporar con éxito las nuevas tendencias. El realismo llegó de la mano de autores como Tsubouchi Shōyō y Futabatei Shimei, mientras que Ozaki Kōyō, Yamada Bimyo y Kōda Rohan introdujeron el clasicismo. A fines del siglo XIX y comienzos del XX, el romanticismo fue traído por Mori Ōgai con su antología de poemas traducidos y llevado a su máximo exponente por Tōson Shimazaki y Natsume Sōseki. Otras tendencias que llegaron a Japón fueron el naturalismo y el neo-realismo, en el que se encuentra Ryūnosuke Akutagawa, autor de cuentos como Rashōmon (1915). Los años 20 y 30 vieron surgir el movimiento proletario en literatura, que produjo una literatura políticamente radical que denunciaba la vida difícil de los trabajadores y sus luchas para cambiar.
La Segunda Guerra vio surgir a autores de la talla de Jun’ichirō Tanizaki y el premio Nobel Yasunari Kawabata, maestro de la ficción psicológica. Hubo autores que exaltaron la guerra así como otros que la repudiaron. Al perder la guerra, la literatura japonesa reflejó la derrota en obras como las de Osamu Dazai, Shōhei Ōoka o Nobuo Kojima. También comenzó a escribir por esta época Yukio Mishima, conocido tanto por su escritura nihilista como por su controversial suicidio.

Literatura contemporánea

Los escritores de las décadas del 70 y el 80 se identificaron con la temática moral y buscaron despertar la conciencia social y política. Kenzaburō Ōe se transformó en el segundo premio Nobel japonés en 1994.
Dentro de los autores contemporáneos, cabe enumerar a Shizuko Todo, Kazuo Ishiguro, Banana Yoshimoto y Haruki Murakami. Este último es uno de los más populares escritores japoneses actuales. Sus obras humorísticas, surrealistas y que desafían a la clasificación por género han generado debates sobre si se las debe considerar auténtica literatura o mera ficción pop.
Finalmente, una mención especial merece el género conocido como Manga (libros de comics) que han penetrado en el mercado popular mundial y cuya temática incluye virtualmente cualquier campo de interés.