Romeo y Julieta de William Shakespeare

Probablemente sea una de las obras más veces representada, con más versiones cinematográficas, también musicales (incluso en la ópera), uno de los libros más citados y una de las historias de amor más conocidas de toda la historia de la literatura, aún por aquellos quienes nunca la han leído. Romeo y Julieta es una de las tragedias que Shakespeare compuso y llevó a escena, y está basada en un cuento italiano de 1562 que tuviera luego versiones en verso. Shakespeare cotejó las diferentes versiones y creó a sus propios personajes secundarios para extender la narración.
La historia de Romeo y Julieta se considera un arquetipo del “amor prohibido”: se trata de dos jóvenes (en realidad, adolescentes para los parámetros actuales) que se enamoran profundamente. Los dos jóvenes se conocen en una fiesta, se declaran mutuamente su amor, llegan incluso a casarse en secreto y a consumar su relación. Sin embargo, un inmenso obstáculo les impide estar juntos y vivir su amor: las familias de ambos (los Montesco y los Capuleto) están enfrentadas a muerte, y su enemistad ha teñido de sangre toda la ciudad de Verona. ¿Cómo podrían sus jóvenes hijos oponerse a los familiares y entregarse el uno al otro en libertad? No podrán. Efectivamente, Romeo y Julieta tiene un final trágico.
Los temas sobre los cuales gira esta obra de Shakespeare son, por supuesto, el del amor, un amor apasionado y con el componente ineludible de lo prohibido, pero también el del destino y los infortunios. La historia de la pareja protagonista gira entorno a una serie de equívocos y eventos desafortunados que marcan el devenir de los acontecimientos. Las lecturas que se han hecho sobre esta obra han sido diversas, ya que son muchos los símbolos que contiene y las interpretaciones que se han hecho sobre el carácter de sus personajes.

Opinión personal: Romeo y Julieta es una obra bellísima que puede apreciarse tanto leyéndola como viendo alguna de sus muchas representaciones. La versión más vanguardista es la película de Baz Luhrman de 1996, con Leonardo Di Caprio y Claire Danes, que muestra una Verona futurista pero que conserva los diálogos del texto original de Shakespeare.