Un terrible amor por la guerra de James Hillman

«Tenemos que investigar las carencias de nuestro instrumento: ¿por qué nuestra forma de comprensión no puede comprender la guerra?», se pregunta James Hillman, psicólogo norteamericano y analista junguiano, representante principal de la escuela arquetipal en psicología analítica.
En su libro Un terrible amor por la guerra, cuya traducción al español de Juan Luis de la Mora ha sido recientemente publicada por Sexto Piso, Hillman ofrece una visión alternativa, fundamentada en su psicología arquetípica, de uno de los más cruentos fenómenos humanos: la guerra.
Es la suya una visión alternativa de este fenómeno al que tanto cuesta encontrarle una explicación. Hillman cree que los contrarios se pertenecen, y que por tanto no hay paz sin su envés, y desarrolla una potente argumentación en la que el lector encontrará una comprensión no sólo de la guerra, sino de la oscuridad dentro de sí mismo.
A pesar de basarse en una tesis fuerte -a la que el pensamiento humanista pondría muchos reparos-, se aproxima a una mejor comprensión de este repudiado y fascinante fenómeno. Hillman considera que la guerra se inscribe dentro de la larga lista de arquetipos inherentes al ser humano, y que en ese sentido es «normal». Una posible (aunque improbable) erradicación de la guerra, pasaría antes por abordarla desde una perspectiva distinta. «La respuesta: según Einstein, los problemas no pueden ser resueltos al mismo nivel de pensamiento que los creó». Sin realizar una apología, Hillman retrata la desolación y devastación que produce la guerra, pero nota que está encajada en el ADN humano desde tiempos inmemoriales. Entonces, ¿será posible convivir con ella?
Hillman estudió en el C.G. Jung-Institut Zürich y desarrolló la psicología arquetipal. Actualmente se encuentra retirado como profesional privado.